Cartas del año 2.010

 

Indice cartas:

*Temàtico

* Cronológico

 

23 Carta

Domingo, 14 de noviembre de 2.010

A ti hijo, hija, que no eres católico aún…

Y que quizás mueras sin serlo, porque has nacido en una familia que no te ha enseñado la Verdad de la vida, que es dejarte Amar por Dios, que te busca, sobre todo en el dolor. Que como al inválido que no llegaba a la piscina cuando el agua se removía y curaba, y que Dios, Cristo, lo curó sin tener necesidad de ir. Ocurre lo mismo también en los que, sabe Dios que, pudiendo, irían a Él, pero que por carencias que la misma vida le marcó en sus circunstancias, no conocen al Verdadero Dios, pero que en su fuero interno desean conocerlo, y esto sólo lo sabe Dios. A veces, más de las que quisiera Dios o el Papa, muchos católicos bautizados viven como si no lo fueran, o porque han tenido una mala experiencia con otros malos católicos, a veces peores que él, o porque sólo los bautizaron como cumplimiento de un rito y no por darles el verdadero bautismo, y aunque el bautismo que recibieron es verdadero, no han usado de los dones y las gracias del sacramento, y entonces nos vemos con gente católica que no puede llegar a la piscina, y que nadie les ayuda, o son ellos mismos que la rechazan porque Satanás tienta un día sí y el otro también. ¡Ese no sabe lo que son las vacaciones, ni hace jamás huelga!, no como otros que, enseguida que les hablan de dejar de asistir a la Santa Misa, ponen cara de despistados o de que tienen mucho trabajo, y es que, pobrecitos, han perdido la gracia de Dios y son como animalitos asustados que se apuntan al primer charlatán que pasa y que, a cambio de dinero, normalmente el diezmo, les aplana la conciencia y les da licencias a los pecados que siempre Dios ha calificado de ganadores del Infierno Eterno, si se practican, y no se arrepienten de ellos y los confiesan ante un sacerdote católico. Me he encontrado, como sacerdote, con muchas almas a las que los católicos las clasifican de “imposibles”, y no les evangelizan, les dejan cometer pecados y aplauden sus llagas, como si fuera humano alegrarse del mal ajeno, pero no es por timidez, sino por soberbia, que se calla más de una vez, o peor aún, es porque ellos mismos cometen pecados peores que los que esos infelices están cometiendo. No olvidemos los pecados de omisión, o los de pensamiento.

A vosotros hijos de Dios, os diré que el bautismo de deseo, es que en vuestro fuero interno, allí donde nadie ha visitado jamás tu lugar, por estar entre laberintos de ideas confusas y dudas, de malos ejemplos dados y recibidos, de ignorancia y mediocridad, de lujuria y ansias de poder, que sólo Dios conoce, y que conociéndote bien, sabe que si en vez de a, hubieras recibido b, tú creerías en Cristo; porque te digo y te lo digo claramente, todo aquel que tiene ocasión de conocer a Cristo, de saber de Él, seguro que acepta que es Dios, el Mesías Redentor y Salvador del mundo, sólo que hay mucho jaleo en los corazones de muchas personas que van persiguiendo sus intereses, que son los de la mayoría, los que impone la sociedad. Pero Dios sabe, y por saber, ayuda siempre a salvarse a aquel que no ha podido llegar a la piscina por ser un inválido. Dios lo sabe todo, así que tú, que me lees y eres un buen católico, no te s me pongas triste pensando en esta persona que ha muerto o que va a morir, que no puede salvarse. Te diré que hay una Madre, una verdadera Madre que siempre encuentra el camino de llegar, a través del laberinto, con su Hijo: Cristo. Así que te continúo diciendo que es muy difícil perderse el Cielo Eterno, aunque hay muchos que se lo pierden, pero siempre es por una firme voluntad de no querer aceptar a Cristo, pero, si supiérais cuantos pecadores se salvan, porque la sangre de Cristo se derrama en cada Misa que un buen sacerdote consagra. Así que sigue rezando, sigue teniendo fe en que Dios es Dios, y que tenemos una Madre maravillosa, la que derrama lágrimas al pie de la Cruz para que tú y esa persona que amas, y temes que vaya al Infierno, se salve. Porque cada uno tiene un ángel de la guarda, y cuando el demonio ataca a la persona, él la defiende, y ¿quién ganó a Satanás?... ¡ya lo sabes pues! ¡Dios vence siempre!, por eso le deja al demonio hacer de las suyas, porque con este dolor que Satanás derrama al mundo, muchos encuentran a Dios, o en este rincón de su corazón, cerca de su alma, en este lugar oculto, han pedido alguna vez en su vida ayuda a Dios; y todo aquel que haya rezado alguna vez en su vida, o que haya deseado justicia Divina, y todos de niños y pequeños lo han pedido, muchos ante los castigos de sus padres, o amigos, o hermanos, entonces, sabes lo que te digo: Satanás, todo lo que hace, ayuda a Dios, siempre. Claro que hace pecar a muchos, pero muchos también, por el pecado, llegan a la verdadera fe. Entonces, como te digo, hijo mío, hija mía, ese ser que amas, y sufres por que no esté en el Cielo, o que no llegue a salvarse, te diré, que no pierdas la fe, y en vez de llorar y desanimarte, reza, y pide a su ángel de la guarda que luche contra el maligno y lleve a tu ser querido al Cielo.

Dios lo tiene todo controlado, ¡créetelo!, porque hay un lugar en cada alma que anhela llegar a las aguas.

¿Son pocos los que se salvan?... Tú ten fe, y lucha contra el pecado y GANA. Por lo demás, confía, y odia el mal, y haz el bien siempre. Amén.

Ya está por hoy. Disfruta de tu domingo y conduce con cuidado, tu vida depende de cómo la lleves.

 Con afecto sincero.

P. Jesús

© copyright

www.santodeldiaadia.com
www.catholicosonline.com

Para quien quiera contestar a la carta, CLICAR AQUÍ,  aunque el P. Jesús no podrá responder a cada uno, sí que pedirá a Dios Padre, en nombre de Jesús por esta persona y sus intenciones. EXPLICACIÓN.


Carta anterior ................... Carta Siguiente