Cartas del año 2.010

 

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13 Carta

Domingo, 1 de agosto de 2.010

A ti que estás divorciado-a

Hijo, hija, ¿qué pasó? ¿Es que se acabó el respeto? Cuando hay respeto, siempre hay amor y puede haber amor verdadero si lo que se respeta es primero la promesa hecha ante Dios, del “Sí quiero”. Si ha habido adulterio es mejor la separación, porque de hecho ya dejasteis de ser uno con Dios. Si tu cónyuge ha hecho adulterio, posiblemente antes de casarse contigo pensó en la posibilidad de no serte fiel, y entonces, posiblemente el matrimonio canónico no sea válido. Tienes el deber de pedir ayuda a la Iglesia, para que te aconseje, para que te apoye en estos momentos de gran tristeza, tanto espiritual como depresión psíquica. Los sentidos se nublan cuando el ser amado rompe el contrato que ha dado de por vida: unión matrimonial hasta que la muerte os separe.

Ve a tu confesor y cuéntale el horror que estás viviendo, mutilado el amor, roto en dos pedazos el corazón que debía latir al unísono al del Sagrado Corazón. 

Llama por teléfono a tu Obispado y pide cita para la sección que se ocupa del Derecho Canónico Matrimonial, para que exponiendo tu caso, revisen el mismo y te ayuden a comprender si es válido o no tu matrimonio. Ponte en manos de la Iglesia y pide ayuda siempre que la necesites.

Si estás divorciado-a, y no te casaste jamás por la Iglesia, ¿qué quieres? ¿unirte ahora a Ella? Pues sé bienvenido-a a la dicha de los hijos de Dios: tener a Cristo en Cuerpo y Alma por el Sacramento de la Comunión. ¿Quieres unirte a Dios? Ve al sacerdote de tu Parroquia y coméntale tu decisión.

Si eres divorciado y quieres casarte por la Iglesia Católica con otra persona, te pregunto: ¿Por qué quieres hacer esto? ¿Por agradar a la persona con quien te quieres casar? ¿Dejarás que continúe con su religión? ¿Permitirás que los hijos, que Dios os de, se bauticen y practiquen la fe católica? ¿No pondrás reparo alguno a nada de lo que se promete cuando uno se casa canónicamente? ¿Sabes a lo que te comprometes? No te cases por la Iglesia sin saber cómo es. Si sabiendo todo lo que necesitas saber y que pide la Iglesia Católica que sepas, y aún así quieres casarte, hablad con el sacerdote de la Parroquia.

Si eres divorciado-a, no creas que no eres, que no seas amado por Dios, porque ¡sí que te Ama Dios! Dios te Ama, y te Ama en la condición que estés, y quiere que tú sientas el Gran amor que Dios siente por ti. Profundiza en la fe. Vive en Gracia de Dios y tendrás el Amor de todo un Dios que desea, quiere, espera, que le dejes Amarte. ¡Ámalo!

 Con afecto sincero.

P. Jesús

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Para quien quiera contestar a la carta, CLICAR AQUÍ,  aunque el P. Jesús no podrá responder a cada uno, sí que pedirá a Dios Padre, en nombre de Jesús por esta persona y sus intenciones. EXPLICACIÓN.


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